martes, 14 de noviembre de 2017

Ella me rompió los pies.

Ella me rompió los pies
a media tarde de noviembre
sujeto su cabello, y llenaba sus ojitos de lágrimas
yo ya lo sabía, me lo dijo antes, con su ausencia.

El tabaco se consumía en nuestras manos
yo miraba el horizonte, de nada sirvió entregarle el corazón
argumentaba no querer ser siempre lo segundo
pidió romper el silencio en un abrazo.

Asegure que no aceptaba su decisión
pero emití un "la respeto"
respeto?, mis pretextos tontos.

Se rompieron mis piernas, se me cayó el sol y la luna
se quebró también mi fe y mi amor en pedacitos
algún día regresaré con una pala para recoger las sobras.

Fueron decisivas muchisimas lágrimas, sus manos lejos de mi rostro
y no me abrazo, me rompí también en pedazos,

Ella me rompió los pies para no enamorarse
no quiso besar mis labios aunque los tenía de hace tiempo
no consigo encontrarlos entre tanto desaire.

Ella rompió mis pies para no salir lastimada
para no herirse con la intempestuosidad de mis abrazos
porque mis brazos, muchas noches trataban si figura en las sombras.

Ella rompió mis pies para que no la siguiera
para no encontrar la vereda de su corazón
donde los pájaros cantan alegres
Y las tardes atardecer entre rojos y azules

Ella me rompió los pies para no seguirla,
Me rompió también el alma y las ganas de seguir
Me rompió los ojos porque no quieren mirar el horizonte
Me rompió el cielo para no ver su mirada
Me rompió el silencio donde la encontraba.
Me rompió la lluvia y el sol y ahora soy cenizas.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Huir de Tí

Hace unas horas, que parecen segundos 
perdí la mirada entre tus risos
y me encontré entre tus pestañas inconfundibles
me encontré mirándote viva, tal vez nerviosa
pero te encontré tras la cortina
aunque a veces te pierdas de ti misma.

La hermosa sonrisa, temerosa, angustiada
de quién guarda en la cava sus lágrimas en botellitas de cristal
fueran de madrugada, media tarde o noches grises,
o por motivos que concluyeron en convertirse en eso, lágrimas.

Otrora cocinaba con elotes tiernos, albahaca dulce y chocolates
Por si acaso, decía, pero quizá lo perdió antes de tenerlo
o quizá no conoceré ese sabor exquisito de sus mezclas hornamentales.

Sin embargo al verme rebasado por esos risos
esos ojos blancos, esa mirada que detiene el tiempo
temblé, hasta las piernas, diría que hasta el hipotálamo reaccionó
y se movia la luz de las lámparas y la luna se caía en pedacitos
no hubo más brillo que el de sus ojos.

Me ví rebasado por sus brazos,
sus fuertes y tiernos brazos, mezclados en ese dorso tan exquisito.

Entonces, emprendi la huida más voraz de mi carrera
se quedaron con ella mis ojos y mis labios y mis deseos
me aleje vacío, con el corazón trepidante
y quise regresar a concluir la batalla, 
pero su mirada detenía el tiempo y ya era bastante tarde.

Quizá la perdí mucho antes de tenerla, y sus besos no resuenen en esta boca
o tal vez sea el principio de este idilio,
donde ella no cultive más tristezas añejadas por décadas .

Quiero robarle ramilletes de sueños de colores
para que vea de nuevo a través de mis ojos
lo hermosa que es esta vida.

miércoles, 9 de agosto de 2017

POEMA AL AMOR PROHIBIDO


Este amor que no puede salir a la luz,
se quedara en las sombras de lo vivido,
en las paredes en las plazas o en las bancas,
este amor que no puede mirar entre la gente,
que deberá estar guardado hasta que se rompa el cielo.

Tendrá la vida suprimida por letras en una tecla
conocerá las playas bordeadas por actos clandestinos
matizará sus tardes en los libros borrables de la memoria
este amor prohibido por la luz, los define ahora.

Besó sus labios y se perdió en su mirada
sus cuerpos se reclamaron
pero nunca consumaron las caricias en el todo
no rasgaron sus espaldas impregnando la carne en las uñas.

Sus nombres, los de antes, los que fueron y quieren ser
se recuerdan al alba ya lejos, en otros brazos
ahora son imposibles, son extraños, son amantes, como siempre
entregan todo, la vida, las risas, los te quiero con tintas de te amo,
y se besan entre las sombras de la noche.
Se pierde, la busca, no quiere saber de ella y regresa
la senda corre larga como la vida, y no llega, no se entienden,
en un segundo se entrelazan, con las manos, con la mirada,
y se cruzan los suspiros y las manos sudan y se recorren, se buscan el silencio impone.